La época de Isabel II
En España existía una ley que impedía que las mujeres reinaran. Como Fernando VII no tuvo hijos varones, cambió la ley de sucesión al trono para que pudiera sucederle su hija Isabel.
Esta decisión no fue aceptada por el hermano del rey Fernando VII, el infante Don Carlos María Isidro. Así comenzó la primera de las guerras carlistas.
A pesar de ello, en 1833 subió al trono Isabel II. Su reinado estuvo marcado por la lucha entre moderados y progresistas.
Los moderados eran liberales que querían aumentar el poder de la reina.
Los progresistas eran liberales que querían que en España se consolidara una monarquía constitucional, en la que el poder de la reina estuviera limitado por una Constitución.
Por eso, se sucedieron los pronunciamientos militares y los cambios de gobierno.
En 1868 hubo una revolución popular conocida como la Gloriosa y la reina abandonó España.
El final del siglo XIX
Tras la marcha de Isabel II, se aprobó una nueva Constitución que estableció como forma de estado una monarquía, por ello se inició la búsqueda de un nuevo rey para España. En 1871 se eligió a Amadeo de Saboya, el hijo del rey Víctor Manuel II de Italia.
Pero Amadeo I era un rey extranjero y contó con muy pocos partidarios. Por eso, dos años después renunció al trono español.
Después de la abdicación de Amadeo I, se proclamó una República. Era la primera vez que en España el jefe del Estado no era un rey sino un presidente elegido por los ciudadanos.
Pero esta forma de gobierno tampoco contó con los apoyos suficientes y apenas duró un año. En ese periodo de tiempo tan corto se sucedieron hasta cuatro presidentes.
En 1874 un pronunciamiento militar acabó con la República y se instauró de nuevo una monarquía.
La primera guerra carlista
En la primera guerra carlista se enfrentaron los partidarios de la reina Isabel II y los del infante don Carlos María Isidro.
Los isabelinos estaban a favor de la monarquía constitucional. Ellos apoyaban a la reina Isabel II.
Los carlistas eran partidarios de una monarquía absolutista, en la que el rey tuviera todo el poder. Ellos apoyaban al infante don Carlos María Isidro.
La Restauración
En 1874 se proclamó rey a Alfonso XII, hijo de Isabel II. Con él se inició en España una nueva etapa histórica conocida con el nombre de Restauración.
Durante su reinado, se estableció la alternacia en el gobierno entre el partido conservador y el partido liberal. Así querían evitarse los desórdenes de los años anteriores.
El partido conservador estaba liderado por Antonio Cánovas del Castillo. Agrupaba a los propietarios de extensas tierras y a los altos mandos del ejército. Eran los herederos de los moderados.
El partido liberal estaba presidido por Práxedes Mateo Sagasta. Representaban a la burguesía. Eran los herederos de los progresistas.
Alfonso XII murió en 1885 y le sucedió su hijo Alfonso XIII. Su madre, María Cristina gobernó en su nombre hasta que cumplió 16 años.
En 1898, durante la regencia de María Cristina, España perdió sus últimas colonias en Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
El Congreso de los Diputados
El actual edificio en el que se reúnen los diputados es una construcción del siglo XIX, obra del arquitecto Pascual Colomer. Se inició en 1843 y fue inaugurado por la reina Isabel II en 1850.
El edificio ha sido testigo de grandes debates entre políticos. Uno de ellos fue Emilio Castelar, que llegó a ser presidente de la primera República, y cuyos discursos despertaban el interés de los políticos y de la población en general.
Pero el Congreso también ha sido testigo de pronunciamientos militares. Por ejemplo, el llevado a cabo por el general Pavía en enero de 1874 y con el que se puso fin a la primera República.
Para saber más...
El hombre que trajo a Amadeo de Saboya a España: Juan Prim