lunes, 21 de noviembre de 2022

España en la Unión Europea

 El ingreso de España en la UE

En 1962, el Gobierno del general Franco solicitó la entrada de España en la Comunidad Económica Europea (CEE).

En aquel momento, España era una dictadura y uno de los requisitos de la CEE era que sus miembros fueran países democráticos. Por eso, la petición española no tuvo éxito.

Más tarde, en 1977, en plena transición democrática, el presidente de Gobierno Adolfo Suárez presentó nuevamente la solicitud de ingreso, que en esta ocasión fue aceptada.

A partir de entonces, los dirigentes españoles comenzaron un largo proceso de negociación con los representantes de la CEE.

Las negociaciones duraron casi diez años, hata que, por fin, el 1 de enero de 1986 España ingresó como miembro de pleno derecho en la CEE, actualmente llamada Unión Europea.

 España, miembro de la UE

A partir de 1986, la transformación económica, social y política en España fue enorme.

Desde entonces, España se ha beneficiado de los fondos europeos, que han permitido el desarrollo de las zonas menos prósperas del país.

Gracias a estos fondos se pusieron en marcha proyectos para mejorar las infraestructuras. Por ejemplo, se construyeron autovías, ferrocarriles y aeropuertos.

Además, el ingreso de España en la UE supuso que muchos españoles pudieran establecerse libremente para trabajar o estudiar en otros países miembros.

Sin embargo, la incorporación de la UE también obligó a tomar duras medidas económicas para adaptarnos al mercado común europeo.

A finales de la década de 1980 se comenzó la reconversión industrial, que supuso el cierre de empresas poco competitivas en sectores como el naval o el siderúrgico.

El sector primario también sufrió las consecuencias negativas. Desde Europa se impusieron cuotas que limitaban la producción de hortalizas, leche, aceituna o uva.