La formación del imperio
Durante el siglo XVI, los monarcas Carlos I y Felipe II crearon un gran imperio que se extendió por varios continentes.
Carlos I heredó de sus abuelos maternos, los RRCC, los reinos hispánicos y sus posesiones en Italia, América y norte de África; de sus abuelos paternos, recibió territorios en los Países Bajos, Francia y Alemania. Además, en 1520, fue elegido emperador de Alemania con el nombre de Carlos V.
En 1556, abdicó y dividió sus posesiones. Cedió el título de emperador y los territorios alemanes a su hermano y entregó las restantes a su hijo Felipe II. Este incorporó a la corona española tierras en América, África y Asia. En 1580, se convirtió en rey de Portugal.
Ambos monarcas se enfrentaron a diversos problemas para conservar sus extensas posesiones.
Al llegar a España, se rodeó de consejeros extranjeros, que subieron los impuestos. Esto provocó en 1520 la rebelión de las Comunidades en Castilla y las Germanias en Valencia. Las revueltas fracasaron, pero Carlos I tuvo que gobernar de otra forma.
Se enfrentó a Francia, que pretendía ocupar el norte de Italia; a los príncipes alemanes, que apoyaban las ideas protestantes de Lutero; y a los turcos en el Mediterráneo.
En Europa, venció a los franceses en la Batalla de San Quintín (1557) y, en el Mediterráneo, a los turcos en la Batalla de Lepanto (1571).
Mantuvo una larga guerra contra los Países Bajos. Con el apoyo de Inglaterra, estos territorios se rebelaron para tratar de obtener la independencia.
Envió contra Inglaterra una poderosa flota, la Armada Invencible, que partió desde Portugal y fue derrotada en 1588.
¿Cómo se gobernaba el imperio?
El rey dirigía el imperio, declaraba la guerra y firmaba la paz, organizaba las instituciones y establecía los impuestos.
Aunque el rey tenía mucho poder, las Cortes de cada reino podían aceptar o rechazar algunas leyes, por lo que el monarca se veía obligado a pactar con ellas.
Además, en algunos reinos existían instituciones, como el Justicia de Aragón, que controlaban que el rey no vulnerase las leyes propias de ese territorio.
En 1561, Felipe II fijó la capital del imperio en Madrid. En esta ciudad se instalaron el gobierno y la corte que acompañaba el rey.
La conquista de América
Los españoles ocuparon las islas del Caribe y se lanzaron después a la conquista del continente americano. Las exploraciones más importantes las protagonizaron Hernán Cortés y Francisco Pizarro, que conquistaron los imperios azteca e inca, respectivamente.
El territorio americano se dividió en dos virreinatos, el de Nueva España y el del Perú. Al frente de cada uno había un virrey, que representaba al monarca.
El comercio fue muy importante. España recibía productos agrícolas y metales preciosos y exportaba tejidos, aceite, armas...
En las colonias, los españoles ocupaban los cargos de gobierno. Por debajo, estaban los mestizos, que eran los hijos de los españoles e indias; los indios que sufrieron abusos aunque había leyes que los protegían; y los negros, llevados desde África como esclavos.