lunes, 14 de noviembre de 2022

Del reinado de Isabel II al final del siglo XIX

 La época de Isabel II 

En España existía una ley que impedía que las mujeres reinaran. Como Fernando VII no tuvo hijos varones, cambió la ley de sucesión al trono para que pudiera sucederle su hija Isabel.

Esta decisión no fue aceptada por el hermano del rey Fernando VII, el infante Don Carlos María Isidro. Así comenzó la primera de las guerras carlistas.

A pesar de ello, en 1833 subió al trono Isabel II. Su reinado estuvo marcado por la lucha entre moderados y progresistas.

Los moderados eran liberales que querían aumentar el poder de la reina.

Los progresistas eran liberales que querían que en España se consolidara una monarquía constitucional, en la que el poder de la reina estuviera limitado por una Constitución.

Por eso, se sucedieron los pronunciamientos militares y los cambios de gobierno.

En 1868 hubo una revolución popular conocida como la Gloriosa y la reina abandonó España.

El final del siglo XIX

Tras la marcha de Isabel II, se aprobó una nueva Constitución que estableció como forma de estado una monarquía, por ello se inició la búsqueda de un nuevo rey para España. En 1871 se eligió a Amadeo de Saboya, el hijo del rey Víctor Manuel II de Italia.

Pero Amadeo I era un rey extranjero y contó con muy pocos partidarios. Por eso, dos años después renunció al trono español.

Después de la abdicación de Amadeo I, se proclamó una República. Era la primera vez que en España el jefe del Estado no era un rey sino un presidente elegido por los ciudadanos.

Pero esta forma de gobierno tampoco contó con los apoyos suficientes y apenas duró un año. En ese periodo de tiempo tan corto se sucedieron hasta cuatro presidentes.

En 1874 un pronunciamiento militar acabó con la República y se instauró de nuevo una monarquía.

La primera guerra carlista 

En la primera guerra carlista se enfrentaron los partidarios de la reina Isabel II y los del infante don Carlos María Isidro.

Los isabelinos estaban a favor de la monarquía constitucional. Ellos apoyaban a la reina Isabel II.

Los carlistas eran partidarios de una monarquía absolutista, en la que el rey tuviera todo el poder. Ellos apoyaban al infante don Carlos María Isidro. 

 La Restauración 

En 1874 se proclamó rey a Alfonso XII, hijo de Isabel II. Con él se inició en España una nueva etapa histórica conocida con el nombre de Restauración.

Durante su reinado, se estableció la alternacia en el gobierno entre el partido conservador y el partido liberal. Así querían evitarse los desórdenes de los años anteriores.

El partido conservador estaba liderado por Antonio Cánovas del Castillo. Agrupaba a los propietarios de extensas tierras y a los altos mandos del ejército. Eran los herederos de los moderados.

El partido liberal estaba presidido por Práxedes Mateo Sagasta. Representaban a la burguesía. Eran los herederos de los progresistas.

Alfonso XII murió en 1885 y le sucedió su hijo Alfonso XIII. Su madre, María Cristina gobernó en su nombre hasta que cumplió 16 años.

En 1898, durante la regencia de María Cristina, España perdió sus últimas colonias en Cuba, Puerto Rico y Filipinas.

El Congreso de los Diputados  

El actual edificio en el que se reúnen los diputados es una construcción del siglo XIX, obra del arquitecto Pascual Colomer. Se inició en 1843 y fue inaugurado por la reina Isabel II en 1850.

El edificio ha sido testigo de grandes debates entre políticos. Uno de ellos fue Emilio Castelar, que llegó a ser presidente de la primera República, y cuyos discursos despertaban el interés de los políticos y de la población en general. 

Pero el Congreso también ha sido testigo de pronunciamientos militares. Por ejemplo, el llevado a cabo por el general Pavía en enero de 1874 y con el que se puso fin a la primera República. 


 

Para saber más...

El hombre que trajo a Amadeo de Saboya a España: Juan Prim 


 

La Edad Contemporánea en el siglo XIX

 La Edad Contemporánea en España se inició en 1808, cuando comenzó la guerra de la Independencia.

La guerra de la Independencia

A principios del siglo XIX Napoleón Bonaparte gobernaba Francia, pero su verdadera ambición era conquistar toda Europa y formar un gran imperio.

En 1807, Napoleón decidió invadir Portugal. Para ello, necesitaba atravesar España y el rey español Carlos IV se lo permitió. Napoleón aprovechó el traslado de sus tropas para ocupar algunas ciudades españolas.

Esta invasión provocó en marzo de 1808 una revuelta popular conocida como el Motín de Aranjuez. Carlos IV tuvo que ceder el trono a su hijo Fernando VII.

Poco después, Napoleón obligó a Fernando VII a renunciar al trono y proclamó a su hermano José Bonaparte rey de España.

El 2 de mayo de 1808, la población de Madrid se levantó contra el nuevo rey francés. Ese fue el comienzo de la guerra de la Independencia, que duró hasta la expulsión de los franceses y el regreso de Fernando VII en 1814.

Fusilamientos del 3 de mayo, Goya

 

La carga de los mamelucos en la Puerta del Sol, Goya

La Constitución de 1812

Cuando Fernado VII fue obligado a renunciar al trono, en España se formó una Junta Central que asumió la defensa del país frente a los franceses.

En 1810, la Junta reunió en Cádiz a representantes del país en unas Cortes para redactar una Constitución. Dos años después, el 19 de marzo de 1812, se aprobó la primera Constitución española, conocida como La Pepa.

La Constitución de Cádiz limitaba el poder del rey y establecía una serie de derechos para los ciudadanos, como la igualdad de las personas ante la ley y el sufragio, es decir, el derecho a votar para elegir al gobierno.

 

El reinado de Fernando VII 

 Acabada la guerra de la Independencia, Fernando VII volvió a España. Una de las primeras decisiones fue suprimir la Constitución y gobernar como un rey absolutista.

También persiguió a los liberales. Por eso, muchos tuvieron que huir de España. Otros, protagonizaron diferentes pronunciamientos o sublevaciones militares para hacerse con el poder.

Durante el reinado de Fernando VII, España perdió casi todas sus colonias en América. En 1816, se independizó la primera, Argentina, y para 1824 se habían independizado todas excepto Cuba y Puerto Rico, que siguieron siendo españolas hasta 1898. Este proceso recibe el nombre de descolonización

Rafael del Riego



                     

domingo, 13 de noviembre de 2022

El arte y la cultura de la Edad Moderna

 El Renacimiento

En los siglos XV y XVI se desarrolló el Renacimiento, un estilo artístico que nació en Italia y desde ahí se extendió a otros países.

Artistas:

Destacan Miguel Ángel y Leonardo da Vinci y Rafael en pintura. En arquitectura Filipo Brunelleschi. 

En escultura Lorenzo Ghiberti.

El Barroco 

El Barroco surgió en Italia. Se inspiraba también en el arte clásico, pero los artistas no buscaban un ideal de belleza, sino que querían plasmar la realidad tal como era y emocionar.

Arquitectura.- realizaron edificios con abundante decoración y elementos curvos que daban sensación de movimiento.

Pintura y escultura.- crearon figuras de gran expresividad.

Para transmitir dramatismo los artistas utilizaron el claroscuro, es decir, el contraste de luces y sombras de modo que las figuras aparecen iluminadas sobre fondos oscuros.

La mayoría de las obras tenían carácter religioso porque la Iglesia católica era la principal cliente de los artistas. Destacaron algunos como Michelangelo Caravaggio y Gian Lorenzo Bernini.

 El Siglo de Oro 

En la Edad Moderna, España vivió un momento de gran esplendor artístico y literario. Por eso, se conoce esta etapa como el Siglo de Oro.

En escultura, se tallaron figuras muy expresivas, como las de Gregorio Fernández, Martínez Montañés y Alonso Cano.

En pintura se distinguieron El Greco, Diego Velázquez, Francisco de Zurbarán y Bartolomé Esteban Murillo.

En  arquitectura destacaron Pedro de Ribera, José y Alberto Churriguera y Fernando Casas Novoa.

En literatura destacaron Miguel de Cervantes, autor de la novela El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha; Francisco de Quevedo y Félix Lope de Vega.


 

El siglo XVIII: una nueva dinastía

 La guerra de Sucesión 

Carlos II murió sin descendencia 1700. En su testamento, designó heredero a Felipe V de Borbón, nieto del rey de Francia. Pero muchos países europeos no aceptaron al sucesor, porque querían evitar una alianza entre España y Francia. Por ello, propusieron otro candidato Carlos de Habsburgo. Así se inició en 1701 la guerra de sucesión.

Esta guerra fue un conflicto internacional, pero también una guerra civil, porque la Corona de Castilla apoyó a Felipe V, pero la Corona de Aragón fue partidaria de Carlos de Habsburgo.

La guerra de Sucesión terminó en 1713, con el reconocimiento de Felipe V como rey de España. A cambio, España perdía sus territorios en Flandes y en Italia.


Las guerras de los Borbones

Durante el siglo XVIII se sucedieron en España cuatro reyes de la dinastía de Borbón: Felipe V, Fernando VI, Carlos III y Carlos IV. Estos monarcas establecieron una forma de gobierno absolutista, es decir, concentraron todos los poderes del Estado en sus manos.

Los Borbones emprendieron importantes reformas:*-

Establecieron los Decretos de Nueva Planta, que suprimieron las leyes e instituciones propias de Aragón, Cataluña, Valencia y las islas Baleares. Se respetaron, en cambio, los Fueros e instituciones del País Vasco y Navarra, porque estos territorios habían apoyado a Felipe V en la guerra.

Organizaron la administración de forma centralizada y crearon nuevos órganos de gobierno, como las secretarías de Estado, el antecedente de los ministerios.

Emprendieron reformas en la economía y potenciaron las ciencias para modernizar el país. En este siglo se fundaron muchas instituciones científicas, como museos, observatorios y jardines botánicos. También se crearon academias, como la Real Academia Española. 


La Ilustración

 En el siglo XVIII se expandió por Europa un gran movimiento cultural: la Ilustración. Defendía una visión del mundo a través de la razón y la ciencia.

Las personas ilustradas querían conocer las leyes naturales por medio de la observación y la experimentación. Entre las más destacadas sobresalieron Montesquieu, Voltaire y Rousseau. Las ideas ilustradas se plasmaron en La enciclopedia, una obra que intentó recoger todo el saber de su tiempo.

Algunos reyes absolutistas quisieron modernizar sus reinos aplicando las ideas ilustradas. Deseaban que la sociedad evolucionara, pero que la monarquía dirigiera ese proceso. Para ello fomentaron las ciencias y la educación pública. Esta forma de gobierno, se conoce como despotismo ilustrado. 

En España, el máximo representante del despotismo ilustrado fue Carlos III.  Durante su reinado se crearon escuelas, museos, academias...

El final del siglo  

Carlos IV fue un rey impopular que dejó el gobierno en manos de su ministro Manuel Godoy. En 1789, cuando estalló la Revolución francesa, se opuso a las ideas revolucionarias. Esto provocó la guerra con Francia, en la que españa fue derrotada en 1795.

En 1807, España permitió a las tropas francesas atravesar el territorio español para invadir Portugal Eso causó gran malestar y estalló el motín de Aranjuez (1808). Carlos IV se vio obligado a abdicar.

 

 


 

 

 

 

 

 

  

sábado, 12 de noviembre de 2022

La decadencia del Imperio español

El Imperio español en el siglo XVI

 La formación del imperio

Durante el siglo XVI, los monarcas Carlos I y Felipe II crearon un gran imperio que se extendió por varios continentes.

Carlos I heredó de sus abuelos maternos, los RRCC, los reinos hispánicos y sus posesiones en Italia, América y norte de África; de sus abuelos paternos, recibió territorios en los Países Bajos, Francia y Alemania. Además, en 1520, fue elegido emperador de Alemania con el nombre de Carlos V.

En 1556, abdicó y dividió sus posesiones. Cedió el título de emperador y los territorios alemanes a su hermano y entregó las restantes a su hijo Felipe II. Este incorporó a la corona española tierras en América, África y Asia. En 1580, se convirtió en rey de Portugal.

Ambos monarcas se enfrentaron a diversos problemas para conservar sus extensas posesiones.

Carlos I

Al llegar a España, se rodeó de consejeros extranjeros, que subieron los impuestos. Esto provocó en 1520 la rebelión de las Comunidades en Castilla y las Germanias en Valencia. Las revueltas fracasaron, pero Carlos I tuvo que gobernar de otra forma.

Se enfrentó a Francia, que pretendía ocupar el norte de Italia; a los príncipes alemanes, que apoyaban las ideas protestantes de Lutero; y a los turcos en el Mediterráneo.

Felipe II 

 En Europa, venció a los franceses en la Batalla de San Quintín (1557) y, en el Mediterráneo, a los turcos en la Batalla de Lepanto (1571).

Mantuvo una larga guerra contra los Países Bajos. Con el apoyo de Inglaterra, estos territorios se rebelaron para tratar de obtener la independencia.

Envió contra Inglaterra una poderosa flota, la Armada Invencible, que partió desde Portugal y fue derrotada en 1588.

 ¿Cómo se gobernaba el imperio?

 El rey dirigía el imperio, declaraba la guerra y firmaba la paz, organizaba las instituciones y establecía los impuestos.

Aunque el rey tenía mucho poder, las Cortes de cada reino podían aceptar o rechazar algunas leyes, por lo que el monarca se veía obligado a pactar con ellas.

Además, en algunos reinos existían instituciones, como el Justicia de Aragón, que controlaban que el rey no vulnerase las leyes propias de ese territorio.

En 1561, Felipe II fijó la capital del imperio en Madrid. En esta ciudad se instalaron el gobierno y la corte que acompañaba el rey.


 La conquista de América 

 Los españoles ocuparon las islas del Caribe y se lanzaron después a la conquista del continente americano. Las exploraciones más importantes las protagonizaron Hernán Cortés y Francisco Pizarro, que conquistaron los imperios azteca e inca, respectivamente.

El territorio americano se dividió en dos virreinatos, el de Nueva España y el del Perú. Al frente de cada uno había un virrey, que representaba al monarca.

El comercio fue muy importante. España recibía productos agrícolas y metales preciosos y exportaba tejidos, aceite, armas...

En las colonias, los españoles ocupaban los cargos de gobierno. Por debajo, estaban los mestizos, que eran los hijos de los españoles e indias; los indios que sufrieron abusos aunque había leyes que los protegían; y los negros, llevados desde África como esclavos. 

 


viernes, 11 de noviembre de 2022

Los Reyes Católicos y la llegada a América

 El reinado de los Reyes Católicos

En 1469, los príncipes Isabel de Castilla y Fernando de Aragón contrajeron matrimonio. En 1479, heredaron sus reinos y unieron las dos coronas. Se convirtieron así en una monarquía muy poderosa.

Para reforzar su poder, realizaron algunos cambios:

Nombraron corregidores, que eran funcionarios que representaban a los reyes en cada municipio, y crearon la Santa Hermandad, una institución encargada de mantener el orden.

Impusieron la religión cristiana en todos sus territorios. Obligaron a los judíos y musulmanes a convertirse al cristianismo y los que no lo hicieron fueron expulsados. También crearon el Santo Tribunal de la Inquisición para perseguir los delitos religiosos.

Formaron un ejército moderno y establecieron alizanzas con otros reinos. Esto les permitió ampliar sus territorios: conquistaron el reino de Granada (1492), las islas Canarias (1496), el reino de Navarra (1512) y el de Nápoles (1504), y Melilla y otros pequeños territorios en el norte de África. Además, comenzaron la conquista de América.

La llegada a América

El comercio entre Europa y Asia era muy importante. Por eso, en el siglo XV, los mercaderes europeos buscaron nuevas rutas que les permitieran llgar a Asia por mar.

Hasta entonces, solo conocían Europa, el norte de África y parte de Asia, y muchas personas creían que la Tierra era plana. Cristobal Colón, un marino genovés, convencido de que era redonda, creía posible llegar a Asia navegando hacia el oeste. Su proyecto fue aceptado por los Reyes Católicos y estos financiaron el viaje.

El 3 de agosto de 1492, Colón partió con dos carabelas y una nao desde Palos de la Frontera (Huelva). Tras más de dos meses navegando, el 12 de octubre de 1492 avistaron tierra.

Colón creía haber llegado a Asia, pero sus cálculos no eran correctos. Años después, el navegante italiano Américo Vespucio demostró que aquellas tierras pertenecían a otro continente, que recibió en su honor el nombre de América.

Importantes cambios 

La llegada de los europeos a América supuso una serie de importantes cambios:

El comercio mundial creció. Comenzaron a llegar desde América grandes cantidades de oro y plata que permitieron incrementar los intercambios comerciales.

También llegaron plantas desconocidas, como la patata, el tomate o el cacao. A su vez, los europeos introdujeron en el continente americano nuevos productos, como el café.

España se convirtió en el imperio más poderoso de Europa. Conquistó gran parte del continente americano, y el castellano y la religión católica se extendieron por él.